(Artículo editado en julio de 2024)
José Gámez
Bueno, pues tras cinco temporadas inolvidables, el Linares Deportivo consumó su descenso a la segunda RFEF. Tras un inicio de temporada nefasto, donde después de la marcha de Alberto González, la mente se quedó en blanco. Digo cinco temporadas inolvidables, porque después de una pandemia en la que tardaremos mucho tiempo en olvidar, hemos disfrutado tanto del fútbol en el viejo Linarejos, que nunca lo olvidaremos, jugando dos fases de ascenso a segunda división, y unas inolvidables eliminatorias de Copa del Rey, en las que nos visitaron equipos como el Girona, Alavés, Sevilla en dos ocasiones, Racing de Santander y el mismísimo Barcelona de Xavi Hernández. Luego Jesús Medina anunció su marcha del club azulillo tras ocho años. Donde su empeño en hacer un nuevo Estadio pronto será una realidad, como la conversión del club en SAD, Sociedad Anónima Deportiva.
Ya esta última temporada todo comenzó muy mal, ya que la anterior nos quedamos a las puertas de alcanzar la fase de ascenso, al no pasar el último partido del empate frente al San Fernando, que certificó la permanencia en Linarejos, tras el empate.
«tras cinco temporadas inolvidables, el Linares Deportivo consumó su descenso a la segunda RFEF»
Esto hizo que la temporada 2023 – 2024 comenzara mal, tras la salida de diecisiete jugadores del primer equipo. Algo que le traería quebraderos de cabeza al Director Deportivo, Miguel de Hita. Se trajo un entrenador, Oscar Fernández, que pese a que en su día se sentó en un banquillo de primera división, en el Valencia, tras su paso por el filial del Almería, al que no clasificó ni para la fase de ascenso en tercera división. Este entrenador valenciano afrontó un reto, según nos cuenta, en el que todo fue una mentira desde el principio. Le dijeron que harían todo lo posible por mantener la estructura del equipo. Pero poco a poco fueron saliendo jugadores, y llegaron otros. Que en principio tenían buena pinta, pero nos fuimos enterando que no tenían ninguna experiencia en primera RFEF. Jóvenes madrileños que no pasaron por sus primeros equipos, siempre en filiales. Berlanga, Javi Rentero, Oyon o Lucas. Estos dos últimos asturianos, que llegaron del filial del Sporting de Gijon de tercera división. Todo fue un fracaso. Oscar Fernández, el primer técnico contó con un conocido y joven entrenador, muy conocido como es el mancharealeño Pedro Bolaños, como su hombre de confianza y segundo entrenador.
Empezó bien la temporada, con una derrota en Mérida, un empate en casa y una gran victoria en el Arcángel de Córdoba. Pero solo fue un espejismo, pronto empezaron a llegar las derrotas, con jugadores jugando fuera de su puesto, reconvirtiendo a centrocampistas como centrales, que nunca llegaron a convencer. Tras una dura derrota en Antequera, la directiva llegó a la conclusión de cesar a Oscar Fernández. Se le dió una oportunidad a Pedro Bolaños, que en el partido que dirigió no lo hizo nada mal. Pero no se confió en él, aunque siguió en el club.
Se trajo a un nuevo entrenador, David Campaña, un entrenador con un gran currículum, aunque no conocía la primera RFEF. Llegaba de la cantera del Sevilla, Sevilla C de tercera RFEF, que se encontraba en puestos de descenso.
«allá por donde pasa la afición del Linares Deportivo, deja huella»
David Campaña estuvo al frente del Linares durante 18 partidos, aunque no llegó a los objetivos. Y eso que bajo su mando salieron hasta un total de ocho jugadores, sustituidos por otros ocho contrastados en la categoría: Fran Carnicer, Álvaro Vázquez, Fran González, Angel Martínez y un tal Panadero, al que no hemos podido disfrutar a falta de dos jornadas para el final. A falta de seis jornadas se decidió cesar a David Campaña, Esto ya bajo la supervisión del nuevo consejo de administración, liderado por Luis Vera, un gran empresario jienense de reconocido prestigio. El cese de Campaña movió tierra y mar entre los aficionados azulillos. Llegó un gran entrenador muy conocido tanto en primera RFEF como en la ciudad de Linares, Romerito, ya que este perteneció al Linares Deportivo durante tres temporadas como jugador, en la que jugó tres fases de ascenso, una de ellas muy recordada entre los aficionados azulillos, ya que este jugador denunció que fue presunto objeto de soborno. En fin ya sabéis. Era un objetivo muy difícil para Romerito, pero su ilusión por volver a pisar Linarejos y ser entrenador del Linares Deportivo no se lo hizo pensar, y pronto tomó el mando. Lo cambio casi todo, ya que en tan sólo tres días, plantó cara a todo un Castellón, que a pesar de llevarse la victoria por la mínima, el cambio de imagen del equipo fue esperanzador. En el segundo partido se enfrentaron al Recreativo de Huelva, al que se le goleó, y se le inyectó al aficionado una dosis de adrenalina en la que se volvió a creer en la salvación. Pero los últimos dos partidos frente al filial del Atlético y frente al Baleares, nos devolvió a la cruda realidad. Y es que lo que no se había conseguido en toda la temporada, sumar cinco victorias, no se iba a conseguir en un mes. Recibieron el gran apoyo de siempre que no es otro que el de la afición, que estuvo toda la temporada en las duras y en las maduras. Pero en esta exigente categoría si no haces goles, y dejas a los equipos vivos, lo acabas pagando caro. Ya solo queda pensar en la próxima temporada, en segunda RFEF. Y ojalá se vuelva pronto. No olvidaremos esa visita a Riazor, a Málaga, a Huelva … Pero solamente digo cosa: allá por donde pasa la afición del Linares Deportivo, deja huella.
Aúpa Linares.





